Entradas

HAY POBRES Y POBRES, PARTE 3. ¿QUÉ SIGNIFICA SER POBRE? FABIAN MASSA.

Imagen
  NO PEDIMOS DIEZMOS NI OFRENDAS Estimados, ya vimos PARTE 1 y PARTE 2: https://iglesiadeladispersion.blogspot.com/2026/01/no-todos-los-pobres-son-igual-de-pobres.html https://iglesiadeladispersion.blogspot.com/2026/01/hay-pobres-y-pobres-parte-2-fabian-massa.html En esta Parte 3, vamos a empezar a hilar más fino el tema, comenzando por definir a que nos referimos cuando decimo Pobres:   ¿Qué significa ser pobre? Un pobre no es simplemente alguien que “tiene poco dinero”. La pobreza es una condición compleja que se expresa en distintos planos: Económico: ingresos insuficientes para cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda, salud y educación. Social: exclusión de redes de apoyo, falta de acceso a oportunidades, marginación cultural. Político: ausencia de representación real, vulnerabilidad frente a decisiones que afectan su vida sin que pueda incidir en ellas. Espiritual y existencial: la experiencia de sentirse sin horizonte, sin esperanza, re...

HAY POBRES Y POBRES, PARTE 2. FABIAN MASSA.

Imagen
  NO PEDIMOS DIEZMOS NI OFRENDAS En la primera parte [1] vimos el deplorable nivel de miseria y desamparo de los pobres del siglo I en Palestina, donde más del 90% de la población vivía en pobreza extrema y apenas un reducido grupo concentraba la riqueza y el poder. Era un esquema dual: unos pocos muy ricos y el resto, muy pobres, sin escala de grises. La única esperanza de aquellos pobres era que Dios obrara un milagro, porque naturalmente no tenían salida: sin acceso a educación, sin formación en oficios, sin instituciones de asistencia social, y con una expectativa de vida que rara vez superaba los 40 años. Pero los pobres de Palestina del Siglo I ya no están. Hace dos mil años que murieron. No podemos hacer nada por ellos. Lo que sí podemos y debemos hacer es ocuparnos de los pobres de hoy, los que tenemos cerca. Por eso resulta incoherente que algunos ministerios pequeños, instalados en zonas de altísima pobreza como La Matanza, pretendan asistir a los pobres de la front...

HAY POBRES Y POBRES PARTE 1 - FABIAN MASSA.

Imagen
  NO PEDIMOS DIEZMOS NI OFRENDAS Estimados, muchas veces les he escrito que es necesario no reducir el significado de las palabras, ni los presupuestos que las sostienen. Cuando eso sucede, automáticamente se reducen también los resultados. De la misma manera, no debemos arrancar las ideas de su contexto inmediato y trasladarlas “en crudo” a otro contexto diferente, porque corremos el riesgo de caer en errores de interpretación. Cuando leo en la Escritura hablar de “los pobres”, me pregunto: ¿qué imagen de pobre viene a mi mente? ¿Es lo mismo un pobre de Palestina en el siglo I d.C. que un pobre hoy en la provincia o en la Ciudad de Buenos Aires? En Palestina, en tiempos de Jesús, un pobre vivía en condiciones de gran precariedad. Dependía de la agricultura de subsistencia, sometido a impuestos pesados por Roma y por las élites religiosas locales. La vida estaba marcada por la religión, la familia extensa y la esperanza en movimientos mesiánicos que prometían justicia. La expectati...

DEL PROTESTANTISMO AL CAPITALISMO. FABIAN MASSA.

Imagen
  NO PEDIMOS DIEZMOS NI OFRENDAS En la Europa del siglo XVI y XVII, las viejas certezas religiosas comenzaban a resquebrajarse. El protestantismo, con sus distintas ramas —especialmente el calvinismo— ofrecía una visión distinta del mundo: cada persona tenía una vocación, un llamado divino que debía cumplir con disciplina y entrega. El trabajo dejaba de ser solo un medio de subsistencia para convertirse en una forma de servir a Dios. Los calvinistas, convencidos de la doctrina de la predestinación, vivían con la inquietud de no saber si estaban destinados a la salvación. Para hallar señales de gracia, se esforzaban en llevar una vida ordenada, austera y productiva. La riqueza, cuando llegaba, no debía gastarse en lujos, sino reinvertirse, pues el exceso era visto como pecado. Sin proponérselo, fueron creando un estilo de vida que encajaba perfectamente con el naciente capitalismo: disciplina, racionalidad y acumulación. Siglos más tarde, Max Weber observó este fenómeno y lo pla...

PONIENDO LOS PIES EN LA TIERRA. FABIAN MASSA.

Imagen
  NO PEDIMOS DIEZMOS NI OFRENDAS Desde el principio de la Escritura, Dios le dio al hombre la Palabra para vivir en la Tierra. La revelación no fue entregada como un manual de evasión, sino como una guía para habitar la vida real, con sus tensiones, responsabilidades y desafíos. Sin embargo, muchos han convertido la fe en un delirio místico: un escape hacia lo intangible, una obsesión por el Más Allá que los desconecta del aquí y del ahora. El resultado es una espiritualidad que no transforma la vida, sino que la niega. Se predican promesas celestiales mientras se descuida la justicia, la sabiduría y la plenitud que deberían manifestarse en la existencia cotidiana. Jesús dijo: “Yo vine para que tengan vida en abundancia”. Para que vivas acá. No después de muerto. Se habla de coronas futuras, pero se ignora la dignidad presente. ¿Cómo vivís? ¿Qué vida le das a tus hijos? Se sueña con mansiones eternas, pero aquí no podés alquilar un departamento de dos ambientes. Y se tolera...

PROLOGO A LA BIBLIA TEXTUAL- UNA NOTA QUE TODO LECTOR DE LA BIBLIA DEBE TENER EN CUENTA

Imagen
 

PASTORES BRUTOS, IGLESIAS LLENAS DE POBRES. FABIAN MASSA.

Imagen
  NO PEDIMOS DIEZMOS NI OFRENDAS Los pastores brutos (en la interpretación de la Escritura) producen iglesias llenas de pobres.  Reducir un presupuesto nunca es un acto neutro: cada recorte se traduce en un resultado empobrecido, porque los recursos determinan el alcance y la calidad de lo que se produce. Pretender obtener lo mismo con menos es desconocer la lógica de la vida. Lo que se siembra, eso se cosecha. Si se siembra escasez, se cosecha precariedad. El efecto es inmediato y se puede ver en cualquier ámbito. Una obra en construcción con menos recursos termina con materiales de menor calidad o con detalles inconclusos. Una fiesta con presupuesto reducido pierde brillo y se diluye la experiencia. Una comida con menos inversión se convierte en un plato más pobre, sin sabor ni abundancia. Un plan de estudio con menos dedicación se traduce en un aprendizaje superficial, sin profundidad ni transformación. La lógica es universal: si se siembra escasez, se cosecha precariedad. ...