¿RIDÍCULO O REVERENTE? CUANDO LA FORMA ECLIPSA EL MENSAJE. FABIAN MASSA
NO PEDIMOS DIEZMOS NI OFRENDAS 🎭 Chapulín en la boda: una imagen que incomoda Imaginá esta escena: una persona llega a una fiesta de casamiento donde todos visten de manera formal y elegante, pero él aparece disfrazado del Chapulín Colorado. ¿Está desubicado? ¿Es ridículo?... En ese contexto —una boda de etiqueta— presentarse con un disfraz tan discordante puede considerarse claramente desubicado y ridículo. No por el personaje en sí (que es entrañable y querido), sino por el contraste extremo entre la forma y el entorno. Lo que en otro contexto podría ser gracioso, acá se vuelve inapropiado y fuera de lugar. 🕰️ ¿Y si el mensajero espiritual viene vestido como en el siglo VI? Con el mismo criterio, cabe preguntarse: ¿No es igual de ridículo que en pleno siglo XXI un ministro religioso aparezca para hablar de la realidad espiritual vestido como en el siglo VI? Desde una mirada contemporánea, sí. No porque el atuendo sea ofensivo, sino porque el lenguaje visual...