APOCALIPSIS 2.12-17 PERGAMO
NO PEDIMOS DIEZMOS NI OFRENDAS Jesucristo, el que posee la aguda espada de dos filos, se dirige a la iglesia de Pérgamo y comienza reconociendo que viven en un lugar extremadamente peligroso, donde Satanás tiene su trono. Alaba a la comunidad por mantenerse fiel a Su nombre y no haber negado Su fe, incluso después del martirio de Antipas, Su fiel testigo, ocurrido en esa misma ciudad. No obstante, el Señor tiene serias advertencias contra ellos porque la iglesia tolera internamente a quienes siguen la doctrina de Balaam, la cual consiste en incitar al pueblo a comer alimentos sacrificados a los ídolos y a cometer inmoralidad sexual, y también a los que se adhieren a la doctrina de los nicolaítas. Por ello, el mandato es arrepentirse inmediatamente, o Él vendrá pronto para pelear contra esos grupos con la espada de Su boca. La promesa final para el vencedor es darle del maná escondido y una piedrecita blanca con un nombre nuevo, que solo el que la recibe conoce. Balaam, cuya histo...