CRISTIANISMO NO DENOMINACIONAL. Sobre un artículo de Wikipedia.
![]() |
| NO PEDIMOS DIEZMOS NI OFRENDAS |
Estimados, veo con alegría que no
soy el único loco que no quiere saber nada con las denominaciones y que insiste
en volver a la sencillez del mensaje del Maestro.
Muchos de los grandes hombres del
Cristianismo ya habían tenido en su tiempo la misma percepción: Es necesario
volver a la fuente, La Escritura.
Les comparto esta nota de
Wikipedia:
El
cristianismo no confesional o no denominacional hace referencia a la práctica
de la fe cristiana por una o más personas, sin estar etiquetados bajo el nombre
de alguna confesión cristiana específica.
Historia
La
idea del cristianismo no confesional ha estado presente desde la reforma
protestante de Martín Lutero del siglo xv. Uno de sus objetivos principales era
que la vida espiritual y la fe cristiana fuesen puramente Cristo-céntricas, con
base esencialmente en las enseñanzas de Jesucristo bajo la interpretación
protestante. Sus proponentes consideran que esto ayuda a no hacer divisiones
entre los seguidores de Jesús, y que a la vez contribuye a abstenerse del
fenómeno de apostasía.
Se
argumenta que en la Biblia se habla de "sectas judías" y nunca se
menciona la palabra "denominación".1 También se registra en Hechos
11:26 que los discípulos fueron por primera vez llamados simplemente
"cristianos". Una frase particular del cristianismo no confesional
estipula: "No name but the divine" (Ningún nombre más que el divino).
Hoy
en día argumentan que mucha gente desconoce que muchos personajes destacados en
la historia del cristianismo se consideraban a sí mismos "no
confesionales". De ese modo,
creían innecesario concurrir a apelativos y designaciones fuera de la doctrina
original cristiana. Sin embargo, no existe evidencia histórica de que algún
cristiano se haya considerado a sí mismo "no confesional" antes del
siglo xv.
Martín
Lutero, iniciador de la llamada
"reforma protestante", y en cuyas predicaciones se inspiró más tarde
la Iglesia Luterana, expresó personalmente su deseo de que no surgiera una
confesión cristiana con su apellido:
"Ruego
que dejen mi nombre en paz. No se llamen a sí mismos 'luteranos', sino
«Cristianos». ¿Quién es Lutero? Mi doctrina no es mía. Yo no he sido
crucificado por nadie. ¿Cómo podría, pues, beneficiarme a mí, una bolsa
miserable de polvo y cenizas, dar mi nombre a los hijos de Cristo? Dejen, mis
queridos amigos, de aferrarse a estos nombres de partidos y distinciones; fuera
a todos ellos, y dejen que nos llamemos a nosotros mismos solamente cristianos,
según aquel de quien nuestra doctrina viene".2 3
Juan
Calvino también expresó su deseo de que los partidarios de sus interpretaciones
fueran llamados cristianos solamente.
No obstante, muchos de los que concordaban con las interpretaciones de Lutero o
Calvino (y otros personajes) eran llamados "luteranos" o
"calvinistas", en un inicio, especialmente por enemigos u opositores
como la Iglesia católica.4 5 Ésta fue la que acuñó el apelativo
"protestante" para llamar despectivamente a quienes
"protestaban" contra los ritos e interpretaciones del catolicismo.
Por ello, los llamados "protestantes" (cristianos no católicos) en un
inicio no se llamaban a sí mismos de tal forma.
De
manera semejante, John Wesley, a quien se le relaciona con el
origen del metodismo, no quería formar una denominación nueva. De hecho,
expresó ese deseo cuando dijo:
"Desearía
que el nombre metodista nunca vuelva a ser mencionado, sino que se perdiera en
el eterno olvido".
Charles
Spurgeon, cuyas predicaciones se
etiquetaron en las llamadas "iglesias bautistas", dijo:
"Digo
del nombre bautista que perezca; más que el nombre propio de Cristo dure para
siempre. Espero con gusto el día en el que no haya más estilo de vida bautista".
Henry
Ward Beecher expresó su rechazo a
llamar "congregacionalistas" a otros cristianos cuando dijo:
"Déjame
hablarte en el lenguaje del cielo y llamarlos «Cristianos»".
Albert
Barnes, cuyas predicaciones se
etiquetaron bajo el calificativo de "presbiterianismo", escribió:
"Estas
divisiones deberían ser fundidas bajo el santo nombre «Cristiano»."6 7 8
De
igual forma, George Arthur Buttrick dijo:
"No
es mi trabajo hacer que el mundo sea presbiteriano, ni el tuyo hacerlo
metodista. Nuestro trabajo unido, bajo Dios, es hacer que el mundo sea
«cristiano»".
También
George Whitefield, en un sermón en Pensilvania, se oponía al
denominacionalismo. Afirmaba que en el cielo no hay denominaciones, sino sólo
«cristianos».10 De igual forma, se sabe que George Fox no tenía la intención de
fundar una nueva denominación. Él y sus amigos simplemente proclamaban lo
que concebían como los principios puros y auténticos del Cristianismo en su
simplicidad original, juntándose para predicar, orar o adorar a Dios en
reuniones fraternales. No obstante, un juez llamó a Fox y a sus amigos
"Quakers" de forma despectiva. Así se les empezó a llamar hasta que
se fue considerando una denominación.
Por
su parte, Alexander y Thomas Campbell también iniciaron un movimiento
para regresar a las bases del cristianismo primitivo y terminar con el
denominacionalismo. No obstante, con el paso del tiempo, en la
historiografía el movimiento se interpretó como una confesión más conocida
ahora como los "discípulos de Cristo".
Estos y muchos otros personajes de la historia del cristianismo veían claramente un problema con que los cristianos se auto-etiquetaran bajo denominaciones, y no planeaban que se formaran sectas. Cabe mencionar que muchas veces fueron sus enemigos, oponentes, escribas, historiadores u otros personajes ajenos a su contexto cultural y social, quienes los empezaron a etiquetar denominacionalmente, a pesar de que aquellas personas de fe cristiana consideraban esto como una causa de divisiones. Esto representa para algunos no sólo una deformación de la historiografía, sino también una falta de respeto a los ideales religiosos.
Los
cristianos no confesionalistas consideran que la denominalización de este tipo
hace perder de vista a las personas la importancia de que la fe se centre sólo
en Cristo y en sus enseñanzas interpretadas por el Espíritu Santo.
Algunas
personas piensan erróneamente que pertenecer a una denominación cristiana
particular los podría salvar. Sin embargo, las escrituras del Nuevo Testamento
estipulan que «solo en Cristo se puede ser salvo» (Hechos 4:12), pues "en
ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a
los hombres, en que podamos ser salvos".
El Apóstol
Pedro también escribió: "...si alguno padece como «cristiano»,
no se avergüence; antes glorifique a Dios en esta parte" (1 Pedro 4:16).
Características
Algunas
iglesias no denominacionales se identifican únicamente con el cristianismo. Consideran
que ha sido llevado a cabo por parte de muchos cristianos de épocas pasadas,
desde el cristianismo primitivo, hasta épocas posteriores (aunque no haya
pruebas históricas de cristianos primitivos que se hayan considerado
no-denominacional); por diversos reformadores, por múltiples iglesias
cristianas y otras vertientes del cristianismo que hasta hoy en día, se oponen
a encasillarse bajo algún calificativo doctrinal, o alguna designación derivada
de algún apellido o doctrina en particular. Generalmente tampoco abogan por
protocolos litúrgicos estrictos o excesivos.
Los cristianos
que comparten esta
postura, a menudo
suelen autodefinirse simplemente
como «cristianos»; aunque,
para entender que no pertenecen a ninguna denominación doctrinal específica, se
les suele reconocer en diversos ámbitos como "cristianos no
denominacionales" (en inglés: "non-denominational Christians").


Comentarios
Publicar un comentario