SALVACION PARA EL MÁS ACÁ VERSUS SALVACION PARA EL MÁS ALLÁ. FABIAN MASSA.
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| NO PEDIMOS DIEZMOS NI OFRENDAS |
Estimados, los invito a considerar seriamente esta cuestión: ¿El mensaje de Cristo es solo para el MÁS ALLÁ, o también es para el MÁS ACÁ?
Vimos claramente que Jesús
proclamó un evangelio de esperanza para esta vida, cuando dijo: “Yo vine para
que tengan vida, y vida en abundancia” (Juan 10:9-10). Y eso se cumplió a lo
largo de su ministerio aquí en la Tierra:
1. Sanación del leproso –
Mateo 8:2-3 El leproso le dijo a Jesús: “Señor, si quieres, puedes
limpiarme.” Jesús no le respondió: “Ve en paz y muere leproso, después en el
más allá vas a ser sano.” ¡No! Jesús dijo: “Quiero. ¡Sé limpio!” Y al instante
quedó limpio de la lepra. Le dio vida en abundancia en el momento.
2. La mujer con flujo de
sangre – Marcos 5:25-34 Lo mismo en el caso de esta mujer: Jesús no le
habló de liberarla de su enfermedad en el Más Allá, después de morir. Le dijo:
“Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz y queda sana de tu enfermedad.” La
sanidad fue en ese instante, no después.
3. El ciego de nacimiento –
Juan 9:1-7 Jesús hizo barro, lo puso en sus ojos y le dijo: “Ve, lávate en
el estanque de Siloé.” El hombre obedeció y regresó viendo. La sanidad fue para
ese mismo momento. No para el Más Allá.
4. Sanación de los diez
leprosos – Lucas 17:11-19 Mientras iban de camino, quedaron limpios. Solo
uno volvió a dar gracias, y Jesús le dijo: “Tu fe te ha salvado.” La fe del
leproso lo hizo sano ese mismo día, no en el Más Allá.
5. La suegra de Pedro – Marcos
1:30-31 Jesús la tomó de la mano, la levantó, y la fiebre la dejó. Ella
comenzó a servirles en ese mismo momento, no después de muerta.
6. El paralítico de Betesda –
Juan 5:1-9 Jesús le dijo: “Levántate, toma tu camilla y anda.” Y al
instante el hombre fue sanado.
Ahora te pregunto: ¿Vos
querés que Dios te ayude a vivir mejor a partir de hoy, o preferís que te ayude
después de que estés muerto?
¿Te parece esperanzador decirle a
un joven de 25 o 30 años que Dios lo va a hacer libre en el Más Allá, después de
morir, quizá dentro de 60 o 65 años? Que se aguante pasar mal el
resto de su vida, total, en el Más Allá va a estar bárbaro: Te parece esperanzador?
¿Qué preferís?:
- ¿El Evangelio de Jesús, que te da esperanza desde ahora y para siempre, desde el Más Acá hasta la Eternidad?
- ¿O el evangelio del “Ungido”, que te asegura —después de que le pongas la tarasca (dinero) en su cuenta— salvación solo para después que mueras?


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